Una decoración inevitable en todos los hogares: la Corona de Adviento

Una decoración inevitable en todos los hogares: la Corona de Adviento

La Corona de Adviento es al mismo tiempo una decoración navideña que embellece la casa durante las vacaciones navideñas y un objeto de gran valor sagrado para los creyentes. De hecho, la Corona de Adviento acompaña a los fieles durante cuatro semanas hasta la Navidad. Se compone de muchos elementos con un fuerte carácter simbólico: las ramas y bayas verdes recuerdan la temporada de invierno, la corona que es un símbolo de unidad, la comunión y eternidad que recuerdan el sol y la tierra, mientras que las cuatro velas simbolizan la luz de la salvación ofrecida a todos los hombres con motivo de la Navidad.

Se enciende una vela para cada domingo de Adviento, y las cuatro tienen un valor preciso.

La primera vela es la “del Profeta”: recuerda las profecías sobre la venida del Mesías.

La segunda vela es la “de Belén”, en memoria del lugar donde Jesús vio la luz.

La tercera vela es la de “los pastores”, los humildes entre los humildes, los primeros en ver y adorar al Mesías.

La cuarta vela es la de “los Ángeles”, quienes anunciaron a todo el mundo el milagroso nacimiento de Nuestro Señor.

Las cuatro velas también representan la victoria progresiva de la Luz contra las Tinieblas, que conoce su apoteosis en el nacimiento de Jesús. En esta luz, las velas simbolizan la Esperanza, la Paz, la Alegría y el Amor, el mensaje llevado por el Niño al mundo.

La Corona de Adviento nació a mediados del siglo XIX de una idea del pastor protestante Johann Hinrich Wichern, quien quiso con esta decoración iluminar las noches  de los niños huérfanos y necesitados en Berlín. En un primer momento, se arraigó especialmente en los oratorios, orfanatos y escuelas, pero pronto la costumbre se extendió y se estableció incluso en hogares privados. Incluso hoy en día, regalar una Corona de Adviento es un gesto de afecto y devoción.

Las Coronas de Adviento son hermosas, decoradas con ramas verdes así como también con bayas, cintas, adornos navideños de oro y plata. Pueden funcionar como centros de mesa elegantes para las Fiestas y objetos litúrgicos, y aportan luz, calidez y belleza a toda la casa.