Piedras duras naturales: lista por nombre y significado

Piedras duras naturales: lista por nombre y significado

Preciosas o semipreciosas, las piedras duras naturales siempre han sido un recurso valioso para fabricar adornos y joyas. Pero algunas también tienen un profundo significado simbólico

Hay muchos tipos diferentes de piedras duras naturales. A veces se trata de variedades de minerales o rocas o cristales, o materiales de origen animal, como el marfil, el coral y las perlas, o de origen vegetal, como el ámbar y el azabache. Los diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas, las cuatro piedras preciosas más preciadas y valiosas, son cristales minerales naturales; los ópalos son agregados monominerales. Todas estas piedras tienen en común el hecho de que pueden tallarse, pulirse y trabajarse para realzar su valor y belleza. Es precisamente su brillo, color y transparencia lo que convierte a las gemas y a las piedras preciosas naturales en objetos de colección, así como en preciosos ornamentos para crear joyas o ser utilizadas con fines ornamentales o decorativos.

Ya hemos visto cómo las piedras duras naturales pueden distinguirse según su origen: mineral, vegetal, animal. Pero hay otros criterios de clasificación, que definen por ejemplo si una piedra es preciosa o semipreciosa, si es una gema o una piedra dura.
Los criterios definitorios son la rareza, la procedencia y la calidad de las piedras.
Ya los antiguos griegos distinguían entre piedras preciosas y semipreciosas, basándose en su rareza, brillo y dureza.
Hoy en día, seguimos considerando piedras preciosas los diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas, pero resulta que hay variedades particulares de piedras que se consideran semipreciosas y que superan en valor a las verdaderas gemas. Por eso hoy en día el uso de los términos precioso y semiprecioso en referencia a las piedras naturales puede dar lugar a malentendidos.
La preciosidad de las piedras viene determinada por su pureza, intensidad de color, rareza y la forma en que se tallan para realzar sus características únicas. Por lo tanto, es importante tener en cuenta una serie de factores, además de la clasificación tradicional, para evaluar el verdadero valor y atractivo de una piedra.
Las gemas preciosas o piedras preciosas serán, por tanto, las más bellas, puras, transparentes y luminosas, como los ya mencionados diamantes, rubíes, zafiros, esmeraldas, pero también ámbar, perlas, coral, marfil, nácar, cornalina.

En cuanto a las llamadas piedras duras, en el pasado entraban en esta definición ciertas calidades de mármol, pórfido y granito. También se llamaban piedras duras las utilizadas para incrustaciones y mosaicos: jaspe, ónice, ágata y piedra lunar. En general, el concepto de piedra dura se asociaba a materiales opacos o no transparentes. Hoy se tiende a considerar estas piedras semipreciosas, pero una vez más hay que medir su grado de brillo, elaboración y rareza.
Puede haber turquesas y amatistas que sean más preciosas que las gemas propiamente dichas. El jade y los ópalos también se utilizan para creaciones de alta joyería. Hay collares de piedras duras, así como anillos y pulseras que pueden valer mucho más que los adornados con gemas preciosas. La dureza de las piedras se define mediante la escala de Mohs, llamada así por su inventor, el mineralogista alemán Mohs Friedrich (1773-1839).

También en el ámbito religioso encontramos un amplio uso de piedras preciosas y duras. Además de los ya mencionados mosaicos, que se encuentran en muchas iglesias, en el pasado era habitual que el mobiliario sagrado y los objetos litúrgicos, como cálices, copones, patenas y custodias, estuvieran ricamente adornados con incrustaciones y piedras preciosas.

Según la Biblia, el pectoral del efod, vestidura que llevaba el sumo sacerdote Aarón, hermano de Moisés, estaba adornado con doce piedras preciosas, cada una de las cuales representaba a una de las doce tribus de Israel, divididas en cuatro órdenes de piedras: en el primer orden, un sardónice, un topacio, una esmeralda; en el segundo orden, un rubí, un zafiro, una calcedonia; en el tercer orden, un ópalo, un ágata, una amatista; en el cuarto orden, una grisolita, un ónice y un jaspe.

Incluso los anillos que llevan Obispos, Arzobispos y Cardenales siguen hoy en día decorándose con gemas, que no sólo definen la jerarquía sacerdotal, sino que también expresan un profundo significado simbólico. Por ejemplo, la elección de la amatista como piedra preciosa para decorar el anillo del Obispo tiene raíces antiguas y simbólicas. Esta piedra se menciona en la Biblia entre las vestiduras ceremoniales destinadas a Aarón, según las órdenes de Dios a Moisés, y fue elegida para el anillo del obispo principalmente por su color, el púrpura, que tiene un significado sagrado. El púrpura evoca el concepto de penitencia, espera y luto, pero también las bodas místicas entre Jesús y su Iglesia. Este color es especialmente significativo en periodos litúrgicos como el Adviento y la Cuaresma, que acentúan el profundo significado espiritual del anillo y su gema. El topacio, piedra maravillosa con reflejos dorados, adorna el anillo de los Arzobispos. También se menciona en la Biblia entre las gemas sagradas destinadas a adornar el pectoral de los Sumos sacerdotes, asociada a las doce tribus de Israel y a los doce ángeles que custodiaban el arca de la Alianza y presidían la puerta del Paraíso.
Por último, los Cardenales son honrados con un anillo que les entrega el Papa durante un consistorio secreto y que simboliza su dignidad y su alianza con la Iglesia. Este anillo puede estar adornado con un zafiro, piedra preciosa que siempre se ha asociado a lo divino, o con un rubí, llamado el “rey de las piedras preciosas”, una vez el anillo de bodas por excelencia.

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Veamos una lista de algunas gemas naturales y piedras semipreciosas y sus usos y significados.

Aguamarina

El aguamarina es un cristal azul claro que siempre se ha asociado con la serenidad, la alegría y se considera la piedra de la eterna juventud. Favorece el equilibrio emocional y se le atribuyen propiedades curativas, purificadoras y regeneradoras.

Amatista

Esta piedra dura de color violeta se asocia con la protección, la purificación y la sabiduría. Se utiliza a menudo para promover la calma y la claridad mental. Según la cristaloterapia, la amatista se asocia con el equilibrio, el autocontrol, la autoestima y la potenciación de los sueños positivos, al tiempo que repele las pesadillas.

Coral

Desde los tiempos más antiguos, al coral se le han atribuido significados y propiedades especiales. El coral es un exoesqueleto formado por pequeños pólipos que segregan caliza y forman ramificaciones de carbonato cálcico para proteger y sostener sus blandos cuerpos. Estas secreciones se estratifican con el tiempo, lo que permite al coral fusionarse con otras formaciones y formar extensos arrecifes de coral. Considerado durante siglos un poderoso remedio contra enfermedades y epidemias, el coral también se ha asociado a la fertilidad y a la protección contra la mala suerte, como demuestra la tradición aún viva de los cuernos de coral para la buena suerte en Nápoles. En el simbolismo cristiano, el coral se ha relacionado con la Pasión de Cristo y Su sangre, y se ha utilizado para decorar relicarios y pinturas sagradas.

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Hematites

La hematites es una piedra de color generalmente negro grisáceo, pero puede variar de tonos más oscuros a más claros. Cuando se corta y lustra, puede mostrar un reflejo metálico plateado. Es una de las piedras más duras, con un grado de dureza que oscila entre 5,5 y 6,5 en la escala de Mohs. Compuesta principalmente de óxido de hierro, se vuelve magnética cuando se somete a un campo magnético externo. Utilizada en joyería y como piedra ornamental, se asocia con la fuerza y la protección.

Granate

El granate es una piedra preciosa conocida por sus características únicas y su profundo simbolismo. Con su tono rojo intenso que recuerda al color de la sangre, el granate siempre se ha asociado a la fuerza, la pasión y la vitalidad. Simbólicamente, el granate representa la fuerza interior y la determinación. Se considera un talismán de protección, capaz de repeler las energías negativas e infundir valor a quien lo lleva. Esta gema se asocia a menudo con el renacimiento y la renovación, ya que se creía que ayudaba a superar los retos y a resurgir más fuerte y resistente. En la historia y la cultura, el granate ha sido admirado y apreciado en muchas civilizaciones antiguas. Los antiguos egipcios, por ejemplo, lo consideraban una piedra sagrada y lo utilizaban como amuleto de protección. Además, el granate se utilizaba a menudo en joyas de la realeza y la nobleza como símbolo de poder y prestigio.

Lapislázuli

Piedra dura de color azul intenso con inclusiones de pirita dorada, se asocia con la verdad, la sabiduría y la comunicación. Históricamente se ha utilizado como símbolo de poder y nobleza. Piedra de la amistad y la armonía entre la mente y el corazón, el Lapislázuli se asocia con San Miguel Arcángel, portador de protección y guía espiritual. Estimula la creatividad y la claridad de la comunicación.

Malaquita

De color verde intenso con bandas onduladas, la malaquita se asocia con la curación emocional y espiritual. Se conoce para favorecer el crecimiento personal y la transformación. Piedra sagrada para Afrodita, la diosa de la belleza, en muchas culturas la malaquita ha sido venerada como símbolo de la divinidad femenina, expresión de seducción, sensualidad, sentido estético y amor por la belleza y las artes. Este cristal verde intenso y envolvente favorece la buena suerte en el amor y promueve la confianza en las amistades.

Ojo de Santa Lucía

El Ojo de Santa Lucía es un opérculo de concha, producido específicamente por el molusco Bolma rugosa. Este particular opérculo, que suele encontrarse en las playas, se considera simbólicamente el ojo de Santa Lucía, mártir cristiana y patrona de Siracusa. Santa Lucía era una joven mujer de origen noble que nació en Siracusa en el siglo IV d.C. y vivió durante el periodo de persecución cristiana en el Imperio Romano. Una de las leyendas más difundidas se refiere a la curación milagrosa de la madre de Santa Lucía. Se cuenta que la madre de Lucía padecía una grave enfermedad y que Lucía, rezando fervientemente, obtuvo el milagro de su curación por intercesión de la Virgen María. Como gesto de gratitud, Lucía decidió consagrar su vida a Dios y dedicarse por completo a su fe.
Para defender su pureza y evitar a los pretendientes que intentaban casarse con ella, Lucía arrancó los ojos y los lanzó al mar. Sin embargo, más tarde, la Virgen María devolvería la vista a Lucía y le daría unos ojos aún más bellos y brillantes que antes, simbolizados por el opérculo de concha conocido como el “Ojo de Santa Lucía”.

Ojo de tigre

El Ojo de tigre suele presentar una combinación de tonos marrones, amarillos y dorado-bronce, que recuerda al ojo de un tigre. Suficientemente duro y existente como para utilizarlo en joyería para crear collares, pulseras, pendientes y otros adornos, se asocia a menudo con la protección, la fuerza y la determinación. Se cree que ayuda a promover la claridad mental, protege contra la energía negativa y fomenta la conexión con la energía de la tierra.

Ónice

El ónice es una piedra preciosa conocida por su belleza y sus propiedades metafísicas. Tradicionalmente de color negro, también puede presentar bandas blancas, grises o marrones. Estas bandas pueden ser paralelas u onduladas, y crean un efecto estético único. El ónice se considera una piedra protectora que ayuda a repeler las energías negativas y a crear un escudo energético alrededor de la persona que lo lleva. Se cree que absorbe y transforma las energías negativas en positivas. Utilizado durante siglos en joyería, escultura y objetos de arte, hoy en día también se emplea en collares, pulseras y anillos de piedra dura.

Perla

Las perlas son joyas únicas y fascinantes, apreciadas por su belleza natural y su variedad de características. Su variedad de colores, formas y tamaños las hacen aptas para una amplia gama de joyas y accesorios.
Las perlas son producidas por moluscos como las ostras, que las forman como mecanismo de defensa en respuesta a la intrusión de cuerpos extraños en su manto. Están compuestas principalmente de carbonato cálcico, depositado en capas concéntricas alrededor del núcleo intruso, y pueden presentarse en una amplia gama de colores, como blanco, crema, rosa, plata, oro, negro, verde, azul y morado. Las perlas también pueden tener diversas formas: redondas, ovaladas, barrocas (irregulares) y semibarrocas (casi redondas). Una de las características más deseables de las perlas es su lustre, es decir, el brillo y la reflectividad de su superficie. Las perlas con un brillo intenso se consideran de alta calidad. Las perlas pueden ser de origen natural, formadas espontáneamente en el manto del molusco, en el mar o en los ríos, o cultivadas, producidas artificialmente introduciendo un núcleo en el interior del molusco y estimulando la formación de perlas. Las perlas naturales suelen ser más raras y caras que las cultivadas.

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Piedra lunar

La piedra lunar es un mineral asociado a la Luna y siempre ha estado vinculado a las energías femeninas. Se ha utilizado como amuleto y talismán de buena suerte en muchas culturas orientales y se asocia con el Arcángel Gabriel, por su energía purificadora y por pedir su bendición para todos los recién nacidos (Gabriel es el guardián del nacimiento).

Piedra de lava

La piedra de lava es una roca volcánica formada por el endurecimiento del magma que se escapa durante las erupciones volcánicas. Compuesta principalmente de silicatos y minerales, tiene un color oscuro que puede variar del negro al gris oscuro, con una superficie a menudo porosa e irregular. Su estructura puede presentar burbujas de aire o inclusiones de otros materiales, lo que le confiere un aspecto único. Históricamente se ha utilizado con fines prácticos y decorativos, y en la fabricación de objetos artesanales como esculturas, objetos de regalo y joyas.

Cuarzo rosa

El cuarzo rosa es una piedra preciosa de aspecto delicado y poderosas propiedades metafísicas. De color rosa suave, que puede variar de tonos pálidos a más intensos, suele ser transparente, pero también puede ser opaco. Su delicado tono rosado la hace muy apreciada en joyería. Se asocia con el amor en todas sus formas y se cree que fomenta el amor romántico, el amor propio, el amor familiar y el amor universal. Se considera un cristal poderoso para la curación emocional y la apertura al perdón y la compasión.

Turquesa

Utilizada desde hace miles de años para fabricar joyas, sobre todo pulseras de piedras duras, la turquesa es una piedra dura de color azul verdoso asociada a la protección y la curación. Se utiliza a menudo para fomentar la paz interior y la tranquilidad y ofrece una amplia gama de beneficios espirituales, emocionales y físicos. Puede ser un valioso aliado para quienes buscan equilibrio, protección y crecimiento personal.

Topacio

Utilizado para adornar los anillos de los arzobispos, para los antiguos Egipcios el topacio representaba la piedra de Ra, el Dios Sol, y su nombre en sánscrito antiguo significa “el fuego”. Su color marrón y dorado evoca el sol, la tierra, la fertilidad y la vida misma. Los Griegos creían que otorgaba fuerza física y mental, atribuyéndole especial importancia tanto espiritual como física.