Preparémonos para el Año Santo con la oración del Jubileo

Preparémonos para el Año Santo con la oración del Jubileo

Con vistas al Año Santo 2025, los cristianos de todo el mundo se preparan para ser Peregrinos de esperanza. He aquí las herramientas proporcionadas por el Dicasterio, las Intenciones y oraciones del Papa y la oración especial del Jubileo

El año 2025 será el año del Jubileo y todo el mundo cristiano se está preparando para este nuevo Año Santo. Un año cargado de citas imperdibles, como anuncia el repleto calendario del Jubileo, empezando por la Apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, el 24 de diciembre de 2024. Desde hace meses los preparativos para este acontecimiento planetario están en plena marcha y, además del logo dedicado al tema Peregrinos de Esperanza, el himno y la posible peregrinación a Roma, uno de los destinos favoritos de los cristianos especialmente con ocasión del Jubileo, cada uno de nosotros puede prepararse con la especial Oración del Jubileo.

Jubileo 2025

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En previsión del Jubileo de 2025, el Papa Francisco esbozó sus propósitos para 2024, subrayando la importancia de la oración como instrumento para restablecer el contacto con Dios y profundizar nuestra dimensión espiritual. El Pontífice ha recordado la esencialidad de la oración como pilar fundamental para afrontar los retos personales y globales.
Por tanto, no se trata sólo de la Oración del Jubileo. En las Intenciones del Santo Padre, 2024 se convierte en el año de la Oración, en preparación del Jubileo de 2025. El Pontífice ha invitado a las Diócesis a adoptar y promover la importancia de la oración tanto a nivel individual como comunitario, para que se convierta no solamente en un acto individual, sino en una oportunidad para construir juntos un mundo mejor. Es precisamente esta esperanza la que inspira el Jubileo 2025, una esperanza en cuyo nombre todos somos peregrinos, en camino hacia un mundo de cambios e incógnitas, pero unidos en la señal de la Cruz, tal y como ilustra el logo del evento.

“[oración] ante todo, para recuperar el deseo de estar en la presencia del Señor, de escucharlo y adorarlo. Oración, para agradecer a Dios los múltiples dones de su amor por nosotros y alabar su obra en la creación, que nos compromete a respetarla y a actuar de forma concreta y responsable para salvaguardarla. Oración como voz “de un solo corazón y una sola alma” (cf. Hch 4,32), que se traduce en ser solidarios y en compartir el pan de cada día. Oración que permite a cada hombre y mujer de este mundo dirigirse al único Dios, para expresarle lo que tienen en el secreto del corazón. Oración como vía maestra hacia la santidad, que nos lleva a vivir la contemplación en la acción. En definitiva, un año intenso de oración, en el que los corazones se puedan abrir para recibir la abundancia de la gracia, haciendo del “Padre Nuestro”, la oración que Jesús nos enseñó, el programa de vida de cada uno de sus discípulos.” (de la carta del Papa a Mons. Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la nueva evangelización).

Entre las numerosas herramientas preparadas por el Dicasterio para la Evangelización con vistas al Jubileo de 2025 se encuentra también Enséñanos a orar, un soporte digital y gratuito descargable en varios idiomas desde la página web del Dicasterio precisamente para ayudar tanto a los cristianos individuales como a las comunidades a prepararse para el Año Santo. El título está tomado del Evangelio de Lucas: «Jesús estaba orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.»» (Lucas 11,1). La inspiración de este folleto viene precisamente de los propósitos del Papa Francisco, de su sentida invitación a transformar, de cara al Jubileo más que nunca, la oración en un diálogo personal con Dios y en un compromiso constante para mejorar el mundo. Del mismo modo que el Año Santo será una ocasión para renovar el vínculo fraterno entre los bautizados, llamados a ser verdaderos testigos del amor de Dios por toda la humanidad, así la oración se convierte en el camino para entrar en comunicación con uno mismo a un nivel más profundo y precioso, hasta el punto de encontrar en nosotros la propia luz de Dios, como leemos en la introducción del subsidio. También es importante orar con perseverancia, por un apoyo constante y continuo no sólo al individuo, sino también a toda la comunidad, que de la oración saca la energía para transformarse y mejorar.

Que la oración sea, por lo tanto, la brújula que orienta, la luz que ilumina el camino y la fuerza que sostiene en la peregrinación que conducirá a cruzar la Puerta Santa. A través de la oración, podremos llegar con un corazón preparado para acoger los dones de gracia y de perdón que el Jubileo nos ofrecerá, en cuanto expresión viva de nuestra relación con Dios. Sumerjámonos, pues, con la oración, en un diálogo continuo con el Creador, descubriendo la alegría del silencio, la paz del abandono y la fuerza de la intercesión en la comunión de los santos. (ENSEÑANOS A ORAR – Vivir el Año de la Oración)

Orar según las Intenciones del Papa

Las Intenciones del Papa son los llamamientos que el Sumo Pontífice confía cada mes a su Red Mundial de Oración. Expresan sus preocupaciones y reflejan las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Precisamente a partir de estas Intenciones de Oración, el Papa nos invita a transformar nuestras palabras de fe en acciones concretas, con el fin de contribuir a hacer el mundo más humano, fraterno y solidario. Las Intenciones de oración mensuales implican a todos los Países del mundo. Los Dicasterios y las Congregaciones envían sus recomendaciones y propuestas, y el Papa las recibe, las examina y las transforma en ocasiones de oración. Estas Intenciones ofrecen también sugerencias útiles para prepararse de manera eficaz a la Oración del Jubileo.

He aquí las Intenciones de Oración del Papa Francisco para el año 2024, que confió a la Red Mundial de Oración:

ENERO
POR EL DON DE LA DIVERSIDAD EN LA IGLESIA
Oremos al Espíritu Santo para que nos ayude a reconocer el don de los diferentes carismas dentro de las comunidades cristianas y a descubrir la riqueza de las diferentes tradiciones rituales dentro de la Iglesia Católica.

FEBRERO
POR LOS ENFERMOS TERMINALES
Oremos para que los enfermos terminales y sus familias reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto desde el punto de vista médico como humano.

MARZO
POR LOS NUEVOS MÁRTIRES, TESTIGOS DE CRISTO
Oremos para que quienes, en diversas partes del mundo, arriesgan su vida por el Evangelio, contagien a la Iglesia su valentía, su impulso misionero. Y abiertos a la gracia del martirio.

ABRIL
POR EL PAPEL DE LAS MUJERES
Oremos para que la dignidad de la mujer y su riqueza sean reconocidas en todas las culturas, y para que cesen las discriminaciones de las que son víctimas en diversas partes del mundo.

MAYO
POR LA FORMACIÓN DE RELIGIOSAS, RELIGIOSOS Y SEMINARISTAS
Oremos para que los religiosos, las religiosas, los seminaristas, crezcan en su camino vocacional a través de una formación humana, pastoral, espiritual y comunitaria, que los lleve a ser testigos creíbles del Evangelio.

JUNIO
POR LOS QUE HUYEN DE SU PAÍS
Oremos para que los migrantes que huyen de las guerras o del hambre, obligados a viajes llenos de peligro y violencia, encuentren aceptación y nuevas oportunidades de vida en sus países de acogida.

JULIO
POR EL CUIDADO PASTORAL DE LOS ENFERMOS
Oremos para que el sacramento de la Unción de los Enfermos dé a las personas que lo reciben y a sus seres queridos la fuerza del Señor, y se convierta cada vez más para todos en un signo visible de compasión y esperanza.

AGOSTO
POR LOS LÍDERES POLÍTICOS
Oremos para que los líderes políticos estén al servicio de su pueblo, trabajando por el desarrollo humano integral y el bien común, atendiendo a los que han perdido su empleo y dando prioridad a los más pobres.

SEPTIEMBRE
POR EL CLAMOR DE LA TIERRA
Oremos para que cada uno de nosotros escuche con el corazón el clamor de la Tierra y, de las víctimas de las catástrofes naturales y del cambio climático, comprometiéndonos personalmente a cuidar el mundo que habitamos.

OCTUBRE
POR UNA MISIÓN COMPARTIDA
Oremos para que la Iglesia siga apoyando por todos los medios un estilo de vida sinodal, bajo el signo de la corresponsabilidad, promoviendo la participación, la comunión y la misión compartida entre sacerdotes, religiosos y laicos.

NOVIEMBRE
POR LOS QUE HAN PERDIDO UN HIJO
Oremos para que todos los padres que lloran la muerte de un hijo o una hija encuentren apoyo en la comunidad y obtengan del Espíritu consolador la paz del corazón.

DICIEMBRE
POR LOS PEREGRINOS DE ESPERANZA
Oremos para que este Jubileo nos fortalezca en la fe, nos ayude a reconocer a Cristo resucitado en medio de nuestras vidas, y nos transforme en peregrinos de la esperanza cristiana.

Francisco
Del Vaticano, 31 de diciembre de 2022

Oración del Jubileo

Padre que estás en el cielo,

la fe que nos has donado en

tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano,

y la llama de caridad

infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo,

despierten en nosotros la bienaventurada esperanza

en la venida de tu Reino.

 

Tu gracia nos transforme

en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio

que fermenten la humanidad y el cosmos,

en espera confiada

de los cielos nuevos y de la tierra nueva,

cuando vencidas las fuerzas del mal,

se manifestará para siempre tu gloria.

  

La gracia del Jubileo

reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza,

el anhelo de los bienes celestiales

y derrame en el mundo entero

la alegría y la paz

de nuestro Redentor.

A ti, Dios bendito eternamente,

sea la alabanza y la gloria por los siglos.

Amén